La rentabilidad de la Educación en España

Compartimos una reflexión muy interesante que se puede encontrar en el informe Panorama de la Educación. Indicadores de la OCDE 2014

La rentabilidad privada y fiscal de la Educación en España y sus regiones (de la Fuente y Jimeno, 2011)

Este estudio afirma que la tasa de rentabilidad de la educación se sitúa en torno al 5%, siendo del 7% si se trata de estudios postobligatorios (exceptuando el ciclo formativo del grado superior y los estudios universitarios de postgrado, que presentan tasas de rentabilidad bajas). No obstante, no se puede realizar un análisis económico con datos precisos, ya que el beneficio de un país con un nivel educativo elevado es superior.

De este modo, el estudio llega a la siguiente conclusión: «parte del coste público de la Educación se recupera para el sistema público, especialmente en los niveles postobligatorios, pero la magnitud de estos retornos se ve seriamente afectada por el alto nivel de fracaso escolar (se consideran inversiones fallidas). Este fenómeno viene a representar cerca del 60% del coste público total y reduce la tasa de cobertura (porcentaje del coste total en educación recuperado por el Estado) del 66% a apenas el 7% del total del gasto. De un modo igualmente dañino afecta el fracaso escolar a la propia tasa de rentabilidad de la Educación, reduciendo ésta en un baremo entre el 2% y el 4,5%. Se convierte, así, el fracaso escolar en un fenómeno que refleja un déficit de calidad en el sistema educativo y que lastra tanto la rentabilidad privada como los retornos públicos»:

«El abandono temprano de la educación y la formación puede acarrear diversos costes, tanto privados y sociales, como fiscales en la sociedad. Los beneficios de la educación son varios y conocidos y van desde la mejora de la situación laboral futura, mayor participación laboral, mejores salarios e ingresos tributarios más elevados hasta la conformación de individuos bien informados para la toma de decisiones que pueden afectar la salud, la esperanza de vida y el bienestar, entre otros aspectos» (Belfield, 2008).

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